Gente de Palabra Nº2

Programa radial literario GENTE DE PALABRA
Espacio radial conducido por el poeta Carlos Ildemar Pérez, en compañía del joven poeta Luis Perozo Cervantes.

GENTE DE PALABRA
Un programa dedicado a la promoción de la poesía, como la máxima expresión de los saberes. En la ciudadanía de la literaria el libro, el pensamiento poético y la cultura del lector tienen su espacio poético asegurado
Escúchanos todos los viernes de 6 de la tarde a 7 de la noche por LUZ RADIO 102.9FM

Celebración del Día Mundial de Poesía en Maracaibo

La Alcaldía de Maracaibo a través de su Dirección de Cultura. conjuntamente con la Fundación Teatro Baralt de Maracaibo y la asociación civil Movimiento Poético de Maracaibo, convocan a la celebración de dos encuentros poéticos en ocasión de conmemorarse el próximo 21 de marzo la declaración del Dïa Mundial de la Poesía por parte de la UNESCO.

Como antesala a esta fecha, el viernes 18 de marzo, a las 3 p.m. en la Sala Sergio Antillano del Teatro Baralt se realizará la Tertulia FIERAMENTE HUMANO: Blas de Otero en su Centenario, con la presencia de los poetas Luis Perozo Cervantes, Carlos Ildemar Pérez y Víctor Vielma Molina.

Para la celebración del Día Mundial de la Poesía, se convoca a la cuarta edición de la LECTURA ABIERTA DE POESÍA, con más de cuarenta poetas invitados, y en homenaje al poeta venezolano Ramón Palomares, recientemente fallecido. Durante esta actividad, todos los lectores de la ciudad están invitados a participar llevando sus poemas preferidos de Ramón Palomares para compartirlos en una larga ronda de micrófono abierto. Así mismo quienes quieran dar a conocer sus creaciones tendrán la oportunidad de hacerlo.

Para mayor información: 04140604028 / TW: @festival_poesia / Fb: Movimiento Poético de Maracaibo / IG: @MaracaiboPoetica
DIA MUNDIAL DE LA POESIA
Fieramente humano

Manuel Iris: el resplandor tras la belleza o la búsqueda de un nuevo cielo.

La antología poética "LA LUZ DESNUDA" del poeta mexicano Manuel Iris. La fotografía que ilustra la portada es del zuliano Federman Parra

La antología poética “LA LUZ DESNUDA” del poeta mexicano Manuel Iris. La fotografía que ilustra la portada es del zuliano Federman Parra

Cuando le preguntamos por la utilidad de su poesía, nos dijo: “Espero que mi poesía logre eso: volverse compañía y revelación íntima”. El autor mexicano procedente de Mérida en Yucatán y residenciado en Cincinnati, incluye su obra en el catálogo de Ediciones del Movimiento.

Su voz, que ya hemos escuchado en varias ocasiones, nos hace sentir que lo conocemos desde hace muchos años. Su presencia, no corpórea en nuestra lengua, latinoamericana y dialectal-particular, sostiene una poética de entendimientos modernos. Se acerca siempre a la voz más nuestra, de nuestra más suprema actualidad. Sus problemas literarios: son realmente problemas de la filosofía de la literatura, el abordaje de la racionalización de muchas poéticas, la construcción de un pensamiento, sino particular, al menos de un colectivo reservado al culto, pasional y monástico, de la poesía, como totalidad.

En Manuel iris las posibilidades expresivas inauguran lo inaudito, al menos así está muy claro en su primer libro. Cuestión que tendrá para nosotros una consonancia particular, ya que en el libro que presentamos nos encontramos con un autor múltiple: La luz desnuda es su primera antología poética.

En su poesía algo falta, algo que está, sin duda. Es la posibilidad de estar ausente del objeto deseado. La ausencia de la muerte, porque está con vida. O la ausencia de la realidad imaginada y su poética de ensoñación realizable. La celestialidad, en su universo poético, como lo realizable en perfección, nos atormenta a los lectores. El cielo, como particular paraíso, se puede aprehender desde el aprender, desde lo más humano que nos habita (y esto no lo condiciona como un poeta místico, aunque toda poesía en sí, es mística). Si algo podemos entender, de sus posibilidades poética es la maravilla ante el resplandor de la poesía, que nos adentra a lo imagínable de sí mismo.

Aunque no nació en Mérida (México), sí se formó allá, y la considera su tierra. Ha transitado el éxito desde lo académico, y su poesía ha sido galardonada en su país; su excelencia ha sido reconocida dentro y fuera de sus fronteras. El Movimiento Poético de Maracaibo tiene el honor se internacionalizar su poesía, confiando en la trascendía de su verbo. Su prosa versal, muy a la vanguardia de las posibilidades poética de nuestro siglo, y su temalogía, dentro de los inalcanzables universos de la poesía tradicional, se potencia con la posibilidad intelectual de su hacer.

Manuel Iris respondió a nuestro cuestionario para darle a los lectores una visión más amplia de su pensamiento y hacer poético. Les invitamos a la presentación de su libro, el jueves 25 de febrero, en el Teatro Baralt de Maracaibo, a las 4pm, además, queremos que disfruten de su poética: la más moderna producción de la nueva poesía mexicana.

 


  1. ¿Cómo te describirías literariamente hablando?

Obsesivo, reiterativo, lento. Escribo poco y mis temas, que ciertamente han ido variando,  no se alejan mucho de su centros: la belleza y la trascendencia, la muerte y el cuerpo, y los dos puentes que unen, en todas direcciones, lo anterior: el deseo y la escritura.

  1. ¿Crees que tu escritura tiene alguna utilidad?

Por supuesto. Creo que mi escritura o la de cualquiera es útil cuando un lector la hace propia, cuando se reconoce en ella. Muchas veces me he sentido acompañado al leer lo que otros han escrito, y lo agradezco. Espero que mi poesía logre eso: volverse compañía y revelación íntima.

  1. ¿Qué razón te motiva a escribir?

En mi caso, la poesía llega antes que el entendimiento de las cosas de las que hablo. Escribo, pues, para entenderme y entender la realidad. Muchas veces la lectura del poema que recién he terminado me revela las causas de mi tristeza, mi alegría o mi silencio. Igual escribo para comunicarme, doblemente, con el otro y con la trascendencia. Pero no miento si contesto que escribo, como todos, por impulso: no puedo no escribir.

 

  1. ¿Qué sientes al ponerle punto final a una obra?

Alivio y temor.

  1. ¿Qué es lo más difícil de ser un escritor?

Actualmente, creo que lo más difícil de ser escritor es de verdad dedicarte a tu obra y no a tu persona literaria, al status de celebridad que tan rápidamente pueden darte las redes sociales. Guardar silencio e ignorar la bulla de los premios, las becas, los encuentros y otras cosas que, si bien son importantes, no deben confundirse con la literatura. Un autor son  sus palabras y no su ficha de autor. Un poeta es sus poemas, no su lista de premios. Ahora mismo creo que es difícil, en verdad, no pensar que dedicarse a la literatura es una carrera contra los demás, un concurso de popularidad, en vez de una lucha interna en la que conquistar el poema es conquistarse a sí mismo, y cuyo campo de batalla es el silencio.

  1. ¿Cómo descubriste que serías escritor?

Desde muy jovencito tuve siempre una pluma en la mano, una libreta llena de “textos” que no tenían definición genérica. En la preparatoria varios maestros me dijeron que debería escribir e incluso formaron un colectivo (nunca quisimos llamarnos taller) literario en el que participamos varios estudiantes. A partir de ese momento no hubo marcha atrás.

  1. ¿Tienes alguna rutina a la hora de escribir?

Rutina, no: tengo manías. Necesito silencio, caminar de un lado a otro en una habitación en la que no esté nadie más.  Digo mis poemas en voz alta, una y otra vez mientras los escribo. A veces necesito música al inicio, para encontrar el tono, luego regreso al silencio. Ahora escribo casi siempre directo en la computadora, pero todavía corrijo en papel. Escribo por las mañanas, interrumpiendo alguna cosa del trabajo.

  1. ¿Qué te inspira?

La belleza y su calavera: la presencia de la muerte en todo lo hermoso. La conciencia de que moriré y la poesía no, o no tan pronto. La necesidad de perpetuar lo que amo. La intención de comunicarme, desde este mundo, con lo trascendente.

  1. ¿Cuáles son escritores o libros que más te han influencia para escribir?

Me han marcado más libros que autores. Muerte en Venecia, de Thomas Mann, es un libro fundamental para mí. Las elegías de Duino, de Rilke, y El hipogeo secreto, del mexicano Salvador Elizondo, igualmente me son muy importantes. La gente que me conoce me ha escuchado hablar al menos una vez del poeta cubano Gastón Baquero, al que considero un maestro, y de Borges, que es el escritor que más me ha deslumbrado en la vida. Con todo, cuando me releo puedo ver las huellas de muchos poemas, poetas y escritores que no tenía idea de que me han marcado tanto.  Siempre pasa: uno no sabe realmente lo que lleva dentro y eso, el inconsciente, lleva las riendas de mi escritura.

  1. ¿Con cuál libro te iniciaste en el hábito lector?

Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain, traducido al español.

  1. ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?

La pregunta es difícil. He cambiado de libro favorito muchas veces y, sin embargo, soy fundamentalmente un relector. Regreso siempre a varios textos que me siguen atrapando a pesar del tiempo. Hace poco empecé a releer las Memorias de Adriano, de Yourcenar y un libro de poemas de Wislawa Szymborska, pero me gusta regresar a ciertas antologías de poesía, libros de cuentos (el cuento es uno de mis géneros literarios predilectos), varios libros ensayos.

La Metamorfosis es un libro que releo constantemente. Muerte en Venecia siempre me acompaña, igual que Altazor, El hipogeo secreto  o los poemas completos de Borges, a quien considero un enorme poeta (su poema Límites me parece perfecto, monumental) a pesar de que muchos lectores defienden lo contrario. Releer al mexicano Rubén Bonifaz Nuño, o a Alí Chumacero se me ha vuelto una costumbre, desde hace mucho. Siempre regreso a algunos poemas de Sánchez Peláez. Soy un relector obsesivo de poemas sueltos.  En general, tengo libros con los que me comunico en distintos niveles de la inteligencia y el alma. No sé si tengo uno favorito, pero sé que siempre se hace más larga la lista de mis libros indispensables.

  1. ¿Cómo ves el panorama literario en Venezuela hoy día?

Salvo algunos escritores, varios de ellos amigos míos, lo desconozco de modo orgánico. Sé de la difícil situación editorial, del duro oficialismo que ha tomado editoriales importantes y voces visibles, sé de primera mano algunas anécdotas lamentablemente políticas en lo literario, y que existen muchos movimientos literarios de respuesta. Pude ver esas pugnas por mí mismo en Caracas, hace unos años. Pero no es la primera vez que la literatura venezolana sobrelleva una dictadura. Estoy por ello consciente de que la literatura venezolana actual está viva y luchando por ser ella misma. Fuera de estas nociones generales, no puedo dar un veredicto de la actualidad literaria de tu país sin cometer una irresponsabilidad.

  1. ¿Qué libro le recomendarías leer a Dios?

Ninguno siendo Dios. Le recomiendo bajar a vivir aquí, hacerse hombre y entonces leer, como quien lee las tiras cómicas, filosofía o religión.

  1. ¿Qué libro le recomendarías al presidente Nicolás Maduro?

La constitución del país.

  1. ¿Quién es el escritor contemporáneo de Venezuela que recomendarías leer?

Mi trinidad venezolana se compone por Vicente Gerbasi, Juan Sánchez Peláez y Eugenio Montejo.

  1. ¿Qué libro no has podido terminar de leer?

La biblia y muchos otros.

  1. ¿Tienes algún mensaje para los jóvenes que se inician el camino de escritura?

Hay que entrar con actitud de servicio y reverencia al templo de la poesía. Uno puede ser (nunca se debe, por supuesto) arrogante en el mundo, con la gente, pero nunca puede dejar de sentirse un aprendiz a la hora de hacer poemas.

  1. ¿Antes de morir, qué logro en literatura quisieras tener?

Quisiera tener la certeza de que no he escrito en vano.

  1. ¿Has tenido alguna experiencia erótica (excitación) con la lectura? ¿Qué libro?

Varias, como cualquiera. En distintos momentos de la vida con diversos libros que van del Márquez de Sade a Juan García Ponce, pasando por varios otros autores o textos que no tienen siquiera tema erótico. Si no recuerdo mal, alguna vez he visto una mujer desnuda en una biblioteca. Eso cuenta, supongo.

  1. ¿Qué opinión te merece el Movimiento Poético de Maracaibo?

Creo que efectivamente es eso: un movimiento poético, una respuesta necesaria en lo social, en lo cultural y también en lo personal, lo íntimo.  Creo que lo que ustedes demuestran que la poesía es necesaria. Son constructores de puentes en momentos de cerrazón. Los congresos y las ediciones que hacen son formas de resistencia que admiro profundamente.

Manuel Iris (Yucatán, México. 1983) Poeta. Licenciado en Literatura latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en literatura hispanoamericana por la Universidad Estatal de Nuevo México (EEUU), y doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU). Premio Nacional de Poesía "Mérida" (2009) por su libro Cuaderno de los sueños (México, Fondo Editorial Tierra Adentro 2009), Premio Regional de Poesía Rudolfo Figueroa, por su libro Los disfraces del fuego (México, Ediciones Atrasalante, 2014). Es igualmente coautor, junto con el poeta brasileño Floriano Martins, de Overnight Medley (Brasil, ARC Edições, 2014), y compilador de En la orilla del silencio, ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Ha publicado poesía, ensayo y traducción en revistas como Tierra Adentro (México), Casa de las américas (Cuba), Sibila (España), Mapocho (Chile), Triplo V (Portugal) y Líneas (Francia). Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, destacando Postal de Oleaje, poetas mexicanos y colombianos nacidos en los 80, publicada al mismo tiempo en México y Colombia, y la también binacional Espejo de doble filo: antología de poesía sobre la violencia México-Colombia. Ha dado conferencias, charlas y lecturas de poesía en diversos congresos nacionales e internacionales de escritores y en universidades de México y Estados Unidos. Ha sido becario de la fundación Charles Phelps Taft de la Universidad de Cincinnati en 2012, y del PECDA del estado de Campeche, en la categoría jóvenes creadores, en el área de poesía, en el 2013. Es miembro del seminario de investigación en poesía mexicana contemporánea de la UNAM. Radica en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos. Blog personal: bufondedios.blogspot.com / Email: manueliris65@gmail.com / Twitter: @manueliris65

Manuel Iris (Yucatán, México. 1983)
Poeta. Licenciado en Literatura latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en literatura hispanoamericana por la Universidad Estatal de Nuevo México (EEUU), y doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU). Premio Nacional de Poesía “Mérida” (2009) por su libro Cuaderno de los sueños (México, Fondo Editorial Tierra Adentro 2009), Premio Regional de Poesía Rudolfo Figueroa, por su libro Los disfraces del fuego (México, Ediciones Atrasalante, 2014). Es igualmente coautor, junto con el poeta brasileño Floriano Martins, de Overnight Medley (Brasil, ARC Edições, 2014), y compilador de En la orilla del silencio, ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Ha publicado poesía, ensayo y traducción en revistas como Tierra Adentro (México), Casa de las américas (Cuba), Sibila (España), Mapocho (Chile), Triplo V (Portugal) y Líneas (Francia). Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, destacando Postal de Oleaje, poetas mexicanos y colombianos nacidos en los 80, publicada al mismo tiempo en México y Colombia, y la también binacional Espejo de doble filo: antología de poesía sobre la violencia México-Colombia. Ha dado conferencias, charlas y lecturas de poesía en diversos congresos nacionales e internacionales de escritores y en universidades de México y Estados Unidos. Ha sido becario de la fundación Charles Phelps Taft de la Universidad de Cincinnati en 2012, y del PECDA del estado de Campeche, en la categoría jóvenes creadores, en el área de poesía, en el 2013. Es miembro del seminario de investigación en poesía mexicana contemporánea de la UNAM. Radica en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos.
Blog personal: bufondedios.blogspot.com / Email: manueliris65@gmail.com / Twitter: @manueliris65

“PRELUDIO” por Carlos Ildemar Pérez

PRELUDIO

Carlos Ildemar Pérez

Sabiduría post vista del recodo evocado y por venir,  misterio en secreto subjetivo en cierne, vivencialidad epifánica del escombro humanizado, muertanza espiritual en la aridez memorial, evocación iconoclasta del vacío creyente, procreación del nadie y nada vivencial, deseabilidad efervescente, tesitura exaltada del ser siendo ser, esplendor en el eco de los restos que nombra por desapariciones, reverencia de lo existiendo por reverberaciones, vivencia de solo estar apalabrada, extrañeza que anuncia el inventario del mundo siendo ontología cotidiana, palpitación a capella, dureza contra la grandilocuencia, poemacidad del arraigo en cuanto territorialismo carnal, círculo concéntrico en empuje de grado vallejeanamente humano, cuestiones de la nostalgia, la migaja de la dicción dudosa, no hace más que nombar la insistencia intempestiva del adentro, la memoria se agrieta en la palabra que a su vez perfecciona la herida de la realidad, dramatis personae, dramatis de lo real, dramatis del poema, vuelto tres actos de lluvia, canícula y erosión, también pensado como vida, pasión y muerte, sinfónica activación triádica del deslumbre, barroca sintaxis del trastabillar que agudiza y sorprende la costumbre del sentido, rítmico hermestismo que arrecia y desahoga, la influencia nacionaliza lo mejor de estos poemas en la revelación de nombres tan prestigiosos como: Juan Sánchez Peláez, Luis Alberto Crespo, Ramón Palomares, Rafael José Álvarez… ) no hay poema donde no seamos otros) siempre consagrándose al aprendizaje del poema ¿y qué auténtico poeta no lo es? La exigencia poemática ahonda en la penuria y su lucha de ser se descubre en la memoria que ronda lo efímero de su fisicidad invisible descubierta a fuerza de nostalgia, en la interiorización del en torno el poeta libera su enternecimiento paradójico impostergable, el poema reta a que lo entendamos solo en la reacción de lo intangible radical  por estar poetizado superlativamente como en la tensión de estos versos que más que tales, por el logro alcanzado, parecen poemas en sí mismos más que versos :  La ceniza nos amañe de razón. Estas paredes tienen algo de pájaro. Su boca teje lo roto en el costado. Amanece sobre este simulacro de voces que soy. Un incendio de voces estalla en la mirada. Un pájaro se nos rama. Con el gallo en la punta de un amén. Su arrebato de luz que carcome la entraña. ¿…Y qué hacer con esto tan nuestro que nos ajena?a la salud de cuanto mosca. Mi cara de joroba. A veces me alejo ser. Nos renacemos en lo perfecto inexacto de las cosas. La siempre nuestra aridez que enturpiala.

He aquí que los poemas de Luis Barraza, fácilmente ubicables en la tendencia de nuestro  provincianismo cósmico por la tesitura estilística experimental y el carácter raigal óntico, existen como la corporeidad sui géneris en tanto vértigo concentrado en la invención de la escritura para que aparezca la materialidad sonora más poética del poema. Al margen de la necesidad referencial de mostrarse en su humanidad entrañable de identidad y memoria, el pensamiento poético de Luis Barraza  enriquece y aviva su hecho poético porque se arriesga en los adentros genésicos del lenguaje.  Ningún poeta destruye el lenguaje, eso es nada más que calumnia, el poeta sabe que las palabras anhelan convertirse en poemas y que lo efímero del lenguaje se eterniza en el poema.  De allí que lo que se reafirma en los poemas de Luis Barraza es que la poesía desnuda el lenguaje para dejarlo en su posibilidad más ilimitada. El poeta opta por la invención  de su palabra SOLICARDIA para decirnos que  así es su poesía, y por eso exige ser leída como una palpitación despalabrada, como en su momento lo hiciera César Vallejo con Trilce.  En SOLICARDIA está la evidencia de que escribir un poema implica un acto inteligente de profundizar en el lenguaje. Es conmovedor  al leer cómo el poeta intenta dar con el alma de las palabras y empieza poéticamente  a adentrarse en el hallazgo expresivo  que acompañe a su SOLICARDIA,  y se da al goce del lenguaje aportando estos neotérminos: remendancia, lejumbre, solerrancia, laberición, quejuncia, vientura, corpolituras, aturpiala, dolerencia.

Recogimiento implosivo SOLICARDIA,  zigzag de un manojo escalonado ensimismado en su búsqueda de la precariedad y el vislumbre, hacedores del vaivén de la existencialidad. En SOLICARDIA  la poesía es la contra costumbre de lo íntimo, un ir contracorriente en el respiradero intrascendente , arriesgado acendramiento de lo vital, en definitiva,  otra expectativa más para el reto del  todo poetizante.

Maracaibo, febrero 2016.

“La muerte también tiene disfraces”. Sobre “La luz desnuda” de Manuel Iris, por Ricardo Montiel

La antología poética "LA LUZ DESNUDA" del poeta mexicano Manuel Iris. La fotografía que ilustra la portada es del zuliano Federman Parra

La antología poética “LA LUZ DESNUDA” del poeta mexicano Manuel Iris. La fotografía que ilustra la portada es del zuliano Federman Parra

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Semanas antes de que La luz desnuda -primera antología personal del poeta mexicano Manuel Iris- cayera en mis manos, había estado peregrinando junto a miles de calaveras por la Avenida Juárez en dirección a Plaza de la Constitución, esa enorme explanada en el centro de Ciudad de México también conocida como El Zócalo. Se celebraba el Día de Muertos. Ya era noviembre y nuestros huesos se iluminaban con la luna de Comala.

Durante esos últimos días de mi viaje por México, fui leyendo por fragmentos un libro que saqué de una biblioteca infinita de Donceles, la calle de las librerías “de viejo”, donde hay tantos ejemplares usados como habitantes en todo D.F. Se trata de Corriente Alterna (siglo XXI editores), una antología de textos de Octavio Paz (OP) publicados en revistas hispanoamericanas y europeas entre finales de los cincuenta y finales de los sesenta. El libro consta de tres partes. La primera está dedicada a la literatura y el arte. El texto de apertura, indaga sobre un enigma tan viejo como recurrente: ¿Qué nombra la poesía?

“El poema no tiene objeto o referencia exterior; la referencia de una palabra es otra palabra. Así, el problema de la significación de la poesía se esclarece apenas se repara en que el sentido no está fuera sino dentro del poema.”

Ya de vuelta en Buenos Aires, y con las dos antologías (Corriente Alterna y La luz desnuda) leídas, recordé que Ciudad de México fue la invitada especial en la Feria Internacional del Libro de BA el año pasado y que, en ocasión del centenario del nacimiento de OP, se celebró una sesión de homenaje, donde, además de otros temas, se debatió sobre las fuertes controversias que a menudo suscitaba el intelectual mexicano, algo que el poeta argentino Santiago Sylvester supo argumentar diciendo que, para algunos, Paz, así como Borges, representaba una incomodidad debido al hecho de que había que transgredirlo.

En Cuaderno de los sueños (2009), el primero de los libros recopilados en La luz desnuda, Manuel Iris parece adentrarse en el desafío.

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En Cuaderno de los sueños, el objeto o referencia exterior aparece: es Inés, la musa real que interpela al poeta, mientras éste lucha por transfigurarla, página tras página, en una entidad literaria, en Mía, en la que “ocupa el ámbito del verso”. Pero Inés, segunda voz intermitente que se cuela en los intersticios del poema, no sólo cuestiona la operación que se ha propuesto el autor, sino que lo acusa de fetichista, incluso le discute el propósito de su nombre en la dedicatoria: “Hoy discutimos la dedicatoria. Dice que es obvia dada la composición que (parece) va a tener el libro, aunque hay que ver cómo acaba. No la tomo en serio. Una dedicatoria se escribe con menos escrúpulos que un poema, con menos estructura o sin estructura por completo.”

Cuaderno de los sueños es un ejercicio que consiste en hacer que el sentido que está afuera (Inés), entre nuevamente en el poema (Mía) y vuelva a esclarecer el problema de la significación. ¿Qué nombra, entonces, la poesía de este libro? La unidad escindida en dos naturalezas en conflicto. Inés, la musa real, la mujer cuya “carne, aunque palabra/pide carne”, lo testifica: “No paras de mentir, malabarear/esa retórica fundada en nuestras dos naturalezas/y alejarme, quitarme voluntad”.

Pero Inés, que “duerme con un seno fuera de la sábana”, descubre que tanto ella como el poeta que la nombra, son un sueño englobado por un sueño mayor, y esto, aunque no unifica las dos naturalezas, vuelve a poner las referencias, las palabras y el sentido a circular dentro del poema: “Inés está muy seria, silenciosa. Se ha dado cuenta de que estamos en un libro que es un sueño que otro ser soñado lee haciendo todo aparentemente más real, por las hojas impresas”. El sueño mayor es de Mía. Mía es palpito, Mía es el libro. Cuaderno de los sueños son voces procesando el murmullo que antecede lo indecible: “Voy a tomar tu aliento,/a construirme./Te voy a hacer/feliz y atormentado/en este libro que no acabas de escribir/porque al final, Manuel, eres mi sueño/y vas a hablar  de mí, de la floresta/del verano en mis pezones/porque me vas a declarar tu amor./Voy a soñar mi libro.

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En la breve colección Nueva Nieve (2009-2015) -trabajo que fue apareciendo poco a poco en diversos medios mexicanos y otros sitios- lo indecible se ha transfigurado en blancura, agua detenida, paisaje gélido e inabarcable, de una belleza que “absorbe y consume” y que es difícil de doblegar porque al poeta le faltan las herramientas para “comprender el árbol de cristal”, ese elemento que, como el “sauce de cristal” con que empieza y culmina el Piedra de Sol de OP, simboliza la unidad como transparencia, un árbol que “se va tornando cada vez más árbol” pero que, como la rosa, deslumbra en la medida en que palidece: “¿Pero qué rosa es ésta inmarcesible/naciendo en el momento de su desaparición?”. Para el poeta, en ese instante de disipación radica la belleza.

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Overnight Medley (2014) –escrito en coautoría con el poeta brasileño Floriano Martins- y Los disfraces del fuego (2015), cierran la antología. La decisión de presentarlos juntos no es casual: ambos libros se alimentan de la música.

En Overnight Medley, el poema avanza como una pieza musical acompañada por “el arquitecto” Thelonious Monk. Se trata de una especie de pentagrama donde las palabras sustituyen las corcheas. El poeta, que en Nueva Nieve carecía de herramientas para “comprender el árbol de cristal”, ahora tiene una y es el jazz, la improvisación, el ritmo que, como decía Cortázar, permite todas las imaginaciones. La melodía sirve de puente de unión entre lo visto y su reflejo, entre la imagen y “la variación del vidrio boquiabierto junto a ti”: “Caigo en cuenta/de que el puente es una forma de la eternidad/que el Arquitecto escribe los reflejos de tu rostro/cuando entras por la puerta”.

En Los disfraces del fuego, el recurso musical es aun más enfático. En la primera parte titulada Tintinnabuli (término que alude a un estilo de composición creado por Arvo Pärt) el poeta convierte una cita del músico estonio en una advertencia para el lector: “La presente selección debe leerse escuchando”. Pero la consigna se vuelve paradójica desde el momento en que el poeta desafía al silencio indestructible: “Quiero jugar a herirte, mi silencio. (…) y caen tus pedazos solamente en ti,/y los recojo y te miro/entero como siempre,/sin que te falte nada.”. Silencio que no es “luz sino la transparencia”, silencio que sale del poeta o viceversa: “¿Quién saldrá de quién?”, silencio que es la desnudez, pero “La desnudez también es un disfraz.” “La realidad”, remata el poeta, “es un disfraz del todo.”. Y es, la muerte, la que nos regresa la identidad velada, la que nos devuelve al origen sincero: “Desnudadora/nos quitas los disfraces.”. Pero la muerte también tiene disfraces, son “arcos de luz,/de iglesia y cementerio.”, y la obsesión del poeta está colmada de ella: “Llena de muerte toda la belleza.”.

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Aquella noche de noviembre, al llegar a El Zócalo de Ciudad de México, comprendí su impredecible versatilidad. Donde antes había dos grandes pabellones itinerantes, ahora se extendía un cementerio rectangular donde las calaveras celebraban de pie. A un costado, la imponente Catedral Metropolitana, construida por los conquistadores españoles, era también un disfraz: en sus cimientos, bajo tierra, yacen ocultas las ruinas de un Templo Mayor Azteca. La violencia de los tiempos superpuestos de la historia, donde nada puede darse por terminado, porque, como semanas después leería en La luz desnuda de Manuel Iris: “la muerte está mirando, mirando y avanzando,/pájaro de aire.”


Ricardo Montiel (Maracaibo, Venezuela. 1982) Poeta y escritor. Reside en Buenos Aires, Argentina, donde ha realizado cursos y talleres literarios. Es licenciado en Arquitectura por la Universidad del Zulia. Trabajó en el libro Eugene Plumacher, Memorias: Consul de USA en Maracaibo entre 1878 – 1910 (Ciudad Solar Editories y Acervo Histórico del Estado Zulia, 2003). Colaboró para medios impresos y digitales de Costa Rica, Venezuela y Argentina. Ciudad blanca sobre fondo blanco es su primer libro. Mantiene activamente su blog:http://www.paisessinnombre.blogspot.com


Manuel Iris (Yucatán, México. 1983) Poeta. Licenciado en Literatura latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en literatura hispanoamericana por la Universidad Estatal de Nuevo México (EEUU), y doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU). Premio Nacional de Poesía "Mérida" (2009) por su libro Cuaderno de los sueños (México, Fondo Editorial Tierra Adentro 2009), Premio Regional de Poesía Rudolfo Figueroa, por su libro Los disfraces del fuego (México, Ediciones Atrasalante, 2014). Es igualmente coautor, junto con el poeta brasileño Floriano Martins, de Overnight Medley (Brasil, ARC Edições, 2014), y compilador de En la orilla del silencio, ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Ha publicado poesía, ensayo y traducción en revistas como Tierra Adentro (México), Casa de las américas (Cuba), Sibila (España), Mapocho (Chile), Triplo V (Portugal) y Líneas (Francia). Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, destacando Postal de Oleaje, poetas mexicanos y colombianos nacidos en los 80, publicada al mismo tiempo en México y Colombia, y la también binacional Espejo de doble filo: antología de poesía sobre la violencia México-Colombia. Ha dado conferencias, charlas y lecturas de poesía en diversos congresos nacionales e internacionales de escritores y en universidades de México y Estados Unidos. Ha sido becario de la fundación Charles Phelps Taft de la Universidad de Cincinnati en 2012, y del PECDA del estado de Campeche, en la categoría jóvenes creadores, en el área de poesía, en el 2013. Es miembro del seminario de investigación en poesía mexicana contemporánea de la UNAM. Radica en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos. Blog personal: bufondedios.blogspot.com / Email: manueliris65@gmail.com / Twitter: @manueliris65

Manuel Iris (Yucatán, México. 1983)
Poeta. Licenciado en Literatura latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en literatura hispanoamericana por la Universidad Estatal de Nuevo México (EEUU), y doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU). Premio Nacional de Poesía “Mérida” (2009) por su libro Cuaderno de los sueños (México, Fondo Editorial Tierra Adentro 2009), Premio Regional de Poesía Rudolfo Figueroa, por su libro Los disfraces del fuego (México, Ediciones Atrasalante, 2014). Es igualmente coautor, junto con el poeta brasileño Floriano Martins, de Overnight Medley (Brasil, ARC Edições, 2014), y compilador de En la orilla del silencio, ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Ha publicado poesía, ensayo y traducción en revistas como Tierra Adentro (México), Casa de las américas (Cuba), Sibila (España), Mapocho (Chile), Triplo V (Portugal) y Líneas (Francia). Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, destacando Postal de Oleaje, poetas mexicanos y colombianos nacidos en los 80, publicada al mismo tiempo en México y Colombia, y la también binacional Espejo de doble filo: antología de poesía sobre la violencia México-Colombia. Ha dado conferencias, charlas y lecturas de poesía en diversos congresos nacionales e internacionales de escritores y en universidades de México y Estados Unidos. Ha sido becario de la fundación Charles Phelps Taft de la Universidad de Cincinnati en 2012, y del PECDA del estado de Campeche, en la categoría jóvenes creadores, en el área de poesía, en el 2013. Es miembro del seminario de investigación en poesía mexicana contemporánea de la UNAM. Radica en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos.
Blog personal: bufondedios.blogspot.com / Email: manueliris65@gmail.com / Twitter: @manueliris65

Opiniones sobre “Vociferación de los Adentros” del poeta Carlos Ildemar Pérez, editado por el Movimiento Poético de Maracaibo. Por: Natali Vásquez.

Opiniones sobre “Vociferación  de los Adentros” del poeta Carlos Ildemar Pérez, editado por el Movimiento Poético de Maracaibo. Por: Natali Vásquez.

Vociferacion de los adentros

Lo primero  que resalta al adentrarnos en la lectura de la obra Vociferación  de los  Adentros, antología poética de la obra del Poeta Carlos Ildemar Pérez,  es la vinculación especial que tiene el poeta  con las palabras, vinculación que va más allá  de su definición, pues el uso que hace de ellas, genera una  fuerza que las coloca al  margen de lo  interpretativo. Tráglaba Jetoría, es quizás lo más preciso  a esta aseveración. En los poemas de Tráglaba Jetoría,  no se precisa entender lo que allí se dice  desde la razón lógica de la lectura, en su lugar,  es necesario  sumergirnos en un mundo de múltiples interpretaciones  para llegar a entender  el mensaje de este lenguaje propio,  que usa como recurso  el autor.

Se atreve el poeta incluso a plasmar  su propia lengua, un idioma que no es necesario  comprende, pareciera que para el poeta el lenguaje no está presente, sino que lo va forjando al poetizar y lo crea cada vez que escribe un poema. El poeta, con gran osadía juega con un lenguaje autentico que lo interpreta y define desde su interioridad más infinita.

Nos pasea igualmente esta antología por la experiencia de la vida propia del poeta,  partiendo desde la remembranza de los recuerdos de la infancia y nos recorre maravillosamente  por cada espacio habitado, dejando al descubierto ese mundo fantasioso  que se oculta  en cada rincón y  lo convierte en un mundo  imaginario de mágica fascinación, experiencia con la cual  se identifica claramente,  construyendo con  sus   primeras vivencias una trinchera de recuerdos, que poéticamente elabora sin desperdicio.

Por ejemplo en Estrictis de la muchacha más cercana, el poeta, con gran habilidad,  haciendo uso de la narrativa, refleja la instintiva y sana competencia que se aflora con  las primeras emociones amorosas y  la inocencia de los  primeros sentimientos, aquí el poeta extraordinariamente se excluye de su propia experiencia  e incorpora  dos personajes que en complicidad compiten por la muchacha más cercana,  para en una secuencia de imágenes muy bien tratada reflejar  todo un mundo de sueños y delirios propios de una juventud que se explora y se enfrenta empíricamente  al  sentir.

La mano de obra, es una obra  innovadora que asume el autor desde  su madures poética y literaria,  para ir al encuentro con su propia creación, se adentra en  su obra, se reencuentra con su poesía y viaja dentro de ella.   Pudiéramos o no estar de acuerdo con la valoración que de su poesía hace hoy el poeta, que algunas veces juzga injustamente, al sacar de su contexto cada poema, obviando  la posible subjetividad que pudiera haber motivado cada uno de ellos. Pero si ya la poesía es de por si un reto para cada poeta, ir al pasado mágico de cada uno de sus poemas, es un gran reto que solo el poeta debe descubrir para reencontrarse con el espíritu mismo de cada uno de sus versos.  De allí que La mano de obra podamos verla como  una especie de  exhumación poética que  busca dentro de cada poema las causas de su creación, vigencia o muerte desde una nueva visión.

El Señor Homo Sapiens se hace a la vida del poeta, es una obra  qué definen la evolución del poeta en una dimensión diferente,  sin apartarse de su esencia, se abstrae con gran capacidad,  haciendo uso de su madures poética  se adentra en  lo humano y se atreve a hablar del amor, ya no en lo abstracto o general, sino que se involucra dando paso a sus propios sentimientos de hombre poeta que siente, que ama y es amado.

En   su poema Chantaje en vez de bolero, el poeta introduce  un tema delicado como es el suicidio, y lo insinúa  como salida  ante la pérdida amorosa: practico el suicidio mentalmente/ pienso mucho en eso/ en ese simulacro irrepetible, su advertencia  de peligro peligroso que lo deja fuera de cualquier  sobrevivencia, es extraordinaria. Cuando estas lejos de mi/ Estoy fuera de cualquier sobrevivencia/ Entonces cuánto peligro para peligrar.

Algunos pudieran pensar que se hace en este poema una apología o invitación al suicidio, sin embargo el poeta con gran habilidad y jugando con las palabras le da un giro hacia el chantaje, este giro muy bien estructurado,  nos recrea la imagen del amante desesperado  al pie de una rocola cantando y llorando  su delirio  en uno de esos boleros a los que siempre se aferran los amantes despechados. Maravilloso así lo creo.

De la compilación de poemas que se hace de la obra El Señor Homo Sapiens se hace a la vida del poeta, el poema, Soez y compañía,  integra la locura creadora, el amor y una visión ambientalista del autor, como  elementos bien marcados que pone al descubierto  su  lado más humano.  Esto lo  visualizamos al  referirse a aquel parte médico  en el  cual es condenado el amante poeta  a  ser  “privado del goce de su más mínimo  albedrío”,  por atreverse a detener el congestionado tráfico de un lunes en la mañana,  y  arriesgarse “en un arranque de locura”,   a “sembrar flores en el asfalto” en nombre de su amada, condena que luego es rebatida  con el más  determinante grito rebelde de quien defiende su causa más justa.

Cuando alguna vez
me sienta liberado
y no se dude de ello
yo volveré a mis andanzas
mucho más poeta
y mucho más enfermo de amor que antes.
¡Pero ni un momento lo dudéis
Malditos (¿marditos?)
Hijos de la purísima puta!

En Papá civil, vemos nuevamente un salto en la manera de presentar su obra el poeta, cuando a través de su poesía,   cuestiona y desnuda una realidad política de principio de los años 90, y lo caracteriza  en la figura paterna de un personaje todopoderoso cuyo accionar es el reflejo de algunas figuras  de la vida pública, quienes cíclicamente repiten el mismo formato de engaño y demagogia que juega  con las esperanzas populares.

Con  estos poemas asume el riesgo el poeta y se adentra a la denuncia. Papa civil,  es una obra que traspasa   su momento y mantiene su vigencia, pues el poeta se hace voz de quienes socialmente son los más vulnerables, los marginados, los engañados de siempre, cuyas esperanzas son marchitadas en cada campaña electoral con miles y miles de  ofertas  engañosas. Leer Papa civil hoy, nos  identifica con el momento sociopolítico actual, pues  muchas de las causas que motivaron esta obra, aún se mantienen vigentes, otras se han profundizado o han adquirido nuevas formas de presentarse. Un “papa civil” hoy, con nuevo rostro,  sigue  confiscando la soberanía popular, para en nombre de ésta servir a otros intereses contrarios a la patria y al pueblo.

“La cayena sigue girando en el aire y cayendo a nuestros pies….
Seguimos siendo la última palabra”.

Por último se visualiza a lo largo de esta antología,  el gran apego del poeta por su condición provinciana,  condición a la que nunca renuncia a lo largo de su obra, El Provinciano Cósmico, nos demuestra la fuerza con que mantiene la esencia de su origen sin renunciar a  su anhelo  de ciudadano del mundo, del cosmos. El Provinciano cósmico,  conserva la infinita relación del  poeta y su tierra, su voz, su palabra.  Mediante su composición poética nos sitúa en un mundo universal,  con una visión contrapuesta de entrar y salir, entre el vuelo a lo cósmico y el arraigo del hombre y su tierra.

En conclusión  esta  antología,  donde no dudamos está presente la arbitrariedad y  subjetividad de quien hace el compendio   de las obras del autor, nos sirve de referencia y nos   invita a adentrarnos a través de este trabajo muy bien elaborado, en la obra creadora del Poeta Carlo Ildemar Pérez.

¿Qué trae EDICIONES DEL MOVIMIENTO para 2016? (+Portadas)

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Ediciones del Movimiento anuncia los títulos que fueron seleccionados en su Segunda Convocatoria de Manuscritos. 8 títulos fueron elegidos entre los 36 que concurrieron a la convocatoria.

Integran la Colección Puerto de Escala los libros: La luz desnuda del autor mexicano, con residencia en Estados Unidos, Manuel Iris, que recoge, en la forma de antología personal, la producción poética de una de las nuevas voces de la poesía mexicana en el mundo; y Autografía del poeta y editor venezolano Rey D’ Linares, quien preside la Sociedad de Poetas “Andrés Eloy Blanco” y el proyecto editorial Sur Editores en la ciudad de Caracas.

La Colección Légamos es la más nutrida por la nueva oleada de autores: Ocumare, del poeta argentino Leandro Calle, una de las voces cordobesas más importantes de la poesía contemporánea del país sureño y su primer texto inédito publicado fuera de su país; La voz recuperada del poeta Mario Amengual, oriundo de Maracay, autor de un título en otra colección de la editorial y una de las apuestas a la poesía contemporánea de Venezuela que hace Ediciones del Movimiento; La hora del lobo del joven poeta caraqueño Eduardo Longa, su primer libro publicado, dueño de una carga de sensual y expresiva que seguro le abrirá las puertas en la nueva poesía nacional; Solicardia del joven autor zuliano Luis Eduardo Barraza, adelantado estudiante de Letras de la Universidad del Zulia y una de las voces en cierne más interesantes del panorama poético de la ciudad de Maracaibo para la literatura nacional; y Anécdotas del joven poeta caraqueño Miguel Chillida, primer libro del estudiante de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello y de la Universidad Central de Venezuela, que trae una voz de vanguardia social y de estilo urbano, que revela a un talentoso poeta conversacional.

Finalmente, la Colección Destino, que recoge una diversidad de géneros literarios que guarden relación con el pensamiento poético y/o el pensamiento latinoamericano, añade a su lista el libro Queer latino, del dramaturgo y crítico cinematográfico español Eduardo Nabal Aragón, oriundo de la ciudad de Burgos.

Con este menú de opciones Ediciones del Movimiento perfila su proyecto editorial los primeros seis meses del año 2016, en vísperas de al celebración del V Festival de Poesía de Maracaibo, ha celebrarse los días del 10 al 16 de julio de 2016 y que homenajeará a la poeta venezolana Yolanda Pantín.

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Trina Quiñones: viajante a la sencillez del poema profundo

Se concibe a sí misma como “una poeta en la búsqueda de la simplicidad como forma de conocimiento” y representa una de las voces más reveladoras de una generación de escritores victima de la diáspora editorial.  

Presentación del Libro de Trina en Maracaibo

El poeta Luis Perozo Cervantes y la poeta Trina Quiñones durante la presentación y bautizo (con ixoras rojas) de la antología “Diario de Viaje” en Maracaibo, durante el 4to Festival de Poesía de Maracaibo.

Conocimos a Trina Quiñones en la celebración del III Festival de Poesía de Maracaibo en 2014, su cuerpo delgado y ojos grandes, escondían para todo el público de nuestra ciudad a una de las voces más vivas e intensas de la poesía venezolana. Algo en su piel delata la textura del mundo que ha recorrido. Trina Quiñones después de poeta, es una gran viajera; anduvo durante más de veinticinco años al lado de misiones diplomáticas de Venezuela; especialmente en Brasil y Rusia, países que marcaron su poética.

Diario de Viaje, su antología personal, el más reciente título de Ediciones del Movimiento, es la consumación su vida como viajante externa e interna de los macro y los microcosmos, las estribaciones del amor, los cambios de clima a los que el alma debió someterse. También es el primero de sus libros publicado en Venezuela. Su poesía ha sido traducida a tres idiomas, pero como la mayor parte de los poetas de su generación, permanece en el anonimato de la amistad; aunque su labor poética se mantiene, inagotable, en la escritura y el estudio. Amiga y discípula del gran poeta Armando Rojas Guardia, ha compartido escenario con las voces más grandes de la poesía contemporánea y sus textos aparecen en las antologías más importantes publicadas en esta década.

Portadilla TRINA

El próximo domingo 22 de noviembre, desde las 2:30 p.m. Ediciones del Movimiento, brazo editorial de la Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo, estará en la Librería Kalathos presentado por primera vez en Caracas la antología Diario de Viaje, incluida en la Colección Puerto de Escala de esta editorial, y que reúne por primera vez en el país la poesía de Trina Quiñones. Este evento contará con palabras de la poeta y psiquiatra Ana María Hurtado, y del poeta Edgar Vidaurre, presidente del Círculo de Escritores de Venezuela.

A continuación dejamos con ustedes el cuestionario de autor que le hemos realizado a la poeta Trina Quiñones para que los lectores conozcan más de su pensamiento poético.

  1. ¿Cómo te describirías literariamente hablando?

Soy una poeta en la búsqueda de la simplicidad como forma de conocimiento

  1. ¿Crees que tu escritura tiene alguna utilidad?

Mi deseo es ser poéticamente profícua.

  1.   ¿Qué razón te motiva a escribir?

            Razón de vida.

  1. ¿Qué sientes al ponerle punto final a una obra?

Síndrome de nido vacío.

  1. ¿Qué es lo más difícil de ser un escritor?

 Ser objetivo, tener fe en sí mismo.

  1. ¿Cómo descubriste que serías escritor?

De niña sentía un placer desconocido al escribir. Con mi primer libro (Mutación), contraje nupcias con la literatura.

  1. ¿Tienes alguna rutina a la hora de escribir?

No. Una energía se instala en mí y crece hasta que logro llevarlo al papel. Esto puede ocurrir manejando, en un banco, durmiendo…

  1. ¿Qué te inspira?

El deseo de crecer, un amor, un recuerdo, la naturaleza; mi entorno, seres y cosas que me tocan.

  1. ¿Cuáles son escritores o libros que más te han influenciado para escribir?

Zolá,  Boccaccio,  Gabriel García Márquez,  Rimbaud, Nietzsche, Herman Hesse.

  1. ¿Con cuál libro te iniciaste en el hábito lector?

Con un libro roto, sin portada, que encontré en las escaleras del edificio donde vivía cuando tenía 12 ó 13 años. Por su contenido, pensé que se titulaba “Los mutantes”. Me pareció la puerta a un mundo mágico en mi vida.

  1. ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?

A cada etapa de mi vida corresponden diferentes libros favoritos: Prosas profanas, El Lobo Estepario,  Una temporada en el infierno, Cien años de soledad, El Maestro y Margarita, etc.

  1. ¿Cómo ves el panorama literario en Venezuela hoy día?

Hay una gran cantidad de autores publicando tanto poesía  como narrativa pero también falta densidad, madurez en algunos títulos. Otros, han entrado por la puerta grande.  En fin, somos un país que escribe y eso es bueno.

  1. ¿Qué libro le recomendarías leer a Dios?

Alguno que hable sobre la “necesaria igualdad” entre los seres humanos.

  1. ¿Qué libro le recomendarías al presidente de la república?

 El Manual de Carreño.

  1. ¿Quién es el escritor contemporáneo de Venezuela que recomendarías leer?

Victoria de Stefano o Rafael Cadenas.

  1. ¿Qué libro no has podido terminar de leer?

El Libro Tibetano de la vida y de la Muerte.

  1. ¿Tienes algún mensaje para los jóvenes que se inician en el camino de la escritura?

Que estén muy atentos a lo que ocurre a su alrededor y que nunca piensen que han llegado a parte alguna.

  1. ¿Antes de morir, qué logro en literatura quisieras tener?

El máximo conocimiento con la mayor simplicidad de la palabra.

  1. ¿Has tenido alguna experiencia erótica (excitación) con la lectura? ¿Qué libro?

Sí. Con el Decamerón de Boccaccio. Tenía 14 años cuando lo leí.

  1. ¿Qué opinión te merece el Movimiento Poético de Maracaibo?

El Movimiento Poético de Maracaibo merece el mayor de los reconocimientos por toda la tenacidad que pone en difundir el acto poético, aún en medio de dificultades de toda índole. Aplaudo esta fuerza, este soplo, especialmente en la persona de su Presidente el poeta Luis Perozo Cervantes.

Trina Foto Portada

Trina Quiñones
(El Tigre, Venezuela. 1950)

Abogada egresada de la Universidad Santa María. Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela y Artes Escénicas en la Universidad Nacional de Brasilia. Se desempeñó durante cuatro años como abogado coorporativo de diversas empresas. Ha sido correctora de traducciones del Ruso al Español y traductora de poesía brasilera. Durante varios años ha sido tallerista del reconocido poeta y ensayista Armando Rojas Guardía (miembro honorario del Movimiento Poético de Maracaibo). Ha colaborado con las revistas: Meya ponte (Brasil), Alforja (México), El jabalí (Argentina), Bestik Magnetogorak (Federación Rusa), Boletines de la Academia de Literatura Rusa (Federación Rusa). Sus poemas también han sido publicados en papeles literarios de México y Brasil. Colabora como traductora, poeta y narradora en diversas páginas webs. Su obra ha sido traducida al inglés, portugués y ruso. Ha recibido diversos premios en Brasil, Venezuela y México, entre ellos, la I Bienal Internacional de Brasilia. Es Miembro Correspondiente de la Academia de Literatura de Moscú, Miembro Honorario del Instituto de la Amistad Ruso-Venezolana, Miembro de la Red Mundial de Escritores en Español (REMES) y Miembro activo del Círculo de Escritores de Venezuela. Ha publicado los siguientes libros: Mutación o de cómo la cautiva escapó del espejo (1991); Caminos de integración (1993, Libro colectivo); Fugitiva (1993); Ejercicios de amor (1999); Nómada de lo invisible (2000); Juegos de Invierno (Mi diario moscovita) (2000); Poemario (2008, Libro colectivo de la I Bienal Internacional de Brasilia); La Mujer Rota (2008, Libro colectivo); La voz de la ciudad (2012, Libro colectivo); 102 poetas, Jamming (2014, Libro colectivo); 100 mujeres contra la violencia de género (2015, Libro colectivo). Diario de Viaje es su primera antología.

Abierta convocatoria para 2do Simposio “Luis Guillermo Hernández” de Pensamiento Literario Venezolano

2do simposio “Luis Guillermo Hernández” de Pensamiento Literario Venezolano
Museo Municipal de Artes Gráficas “Luis Chacón”
Del 16 al 18 de marzo de 2016

LUis Guillermo Hernández

El Dr. Luis Guillermo Hernandez (1938-2009) dictando la Cátedra Libre Valores Literarios Zulianos a los integrantes de la Asociación Cultural Rómulo Gallegos, en 1979.

La Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo y la Alcaldía de Maracaibo a través de su Dirección de Cultura convocan a todos los críticos, investigadores, estudiantes y ensayistas venezolanos a concurrir a la la segunda edición del SIMPOSIO “LUIS GUILLERMO HERNÁNDEZ” DE PENSAMIENTO LITERARIO VENEZOLANO con sus ponencias, notas de investigación y conferencias que serán recibidas desde el 1ero de diciembre de 2015 hasta el 19 de febrero de 2016, para las cinco mesas de discusión que hemos ofertado. Los resúmenes de sus trabajos será recibidos a través del correo electrónico: festivaldepoesíademaracaibo@gmail.com y en el transcurso de dos semanas después de recibir dicho correo se corresponderá el envío de las condiciones de participación.

Prototipo 01 - covocatoria

MESA Nº1
¿Existe un pensamiento literario en Venezuela?

MESA Nº2
La poesía contemporánea en Venezuela

MESA Nº3
Narrativa contemporánea de Venezuela

MESA Nº4
Crítica, críticos y ensayista en Venezuela

MESA Nº5
Literaturas regionales y centralismo