“De Jósbel, en poesía. ¿Cuál es, la palabra que aguarda?” por Hernán Rubín

Título: El olor de otras palabras. Autor: Jósbel Caraballo Lobo.

Título: El olor de otras palabras. Autor: Jósbel Caraballo Lobo.

Para marabinos y maracuchos, alertas, en días sin papel. Para los amigos invitados aquí y para quienes lo serán en el alba y las nubes del Día de la Lengua y del Libro, de Skakespeare y de Cervantes, que se fueron al cielo a entretener a Dios el  23 de abril de 1616, día de Teresa de la Parra y del Inca Garcilaso. 

Pensé en: “la palabra dispuesta, en revelación”, del imaginarse realidad la poesía, entre el pensamiento y la mano: cuanto queda en la expresión. Lo que vaya del transcurrir a la página:

No escribes el poema
                 sino su nostalgia,
                                      su íntima penuria 

Dice invariablemente, Ana María Del Re, en dos de sus creaciones: en Trazos, y en La noche todavía.

Te sabes poeta. Escribe para Jósbel, Francisco Garzón Céspedes.

Jósbel, diligente siempre de su gracia de poeta, de actor y de ingeniero de sistemas, lo lleva al Prefacio de su libro, en olor.

¿Qué sirve, del olor, de la esencia innata de la materia? Como el rocío, en humedad, ¿nos da la luz y el amor? El amor y la luz cambian la clarividencia del tiempo y del espacio. 

Se sabe poeta, Jósbel, y lo hace imagen auditiva en sus  letras iniciares en la Revista Literaria Estelas, Número 7, Año VII, del Grupo Literario Nosotros, que lleva  en La Guayra, su amiga poeta y editora Ligia García, de cuyo seno, en La casa de la Poesía de Vargas “Juan José Breca”, emergió premiado el primer libro de Jósbel: En la hendidura.

Con Eugenio  Montejo, dice Jósbel en Estelas:

El poeta, la poesía, el poema. Una experiencia. La poesía (…) Llega de lejos y sin hora, nunca avisa: Tiene la llave de la puerta. Cito a Jósbel:

“Acaso de un palpitar infinito, nazcan los rumores del poeta. Entre insomnios, querellas, la virginidad de sus amores y en algunos casos, la ebriedad, el mar, lo divino, las mudanzas.
De cualquier forma, cuando en el amor por la lectura, una vibración indescifrable, intransferible, se asoma, y tan sólo la danza del lápiz puede sopesar, se revela –después de un arreglo inmemorial, una asociación  de palabras que bien podría confundirse con la lluvia, pero hecha de otra materia.”

Incumbe, a mi compromiso de amigo de Jósbel y de consumidor de la escritura, insinuar a Jósbel mismo y  a Ustedes, como en un prólogo, dos, de las esencias que he confrontado, de su palabra:

Una Poética propia, en primer lugar. Jósbel deshace y hace, la poesía. Quizás, por ello Garzón Céspedes haya sido tan infalible,  cuando le escribe que se sabe poeta y él mismo, en Estelas:

“Así, mi experiencia. El camino que recorrí, tratando de sentir la poesía. Inventándome ser poeta.”

Hay más, en su Poética. Con Octavio Paz señala, en dicha publicación Estelas, que el trabajo del creador “se enmarca bajo el embrujo de la poesía, como habitante oculto dentro de las expresiones artísticas.”

El entusiasmo de la fe, surge también en la creación de Jósbel y lo encamina hacia un destino irrevocable: la poesía devocional, definida por Dios Mismo, cuando la enfatiza solo, en su entrega a El (confróntese: Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada. 1975. Sri Caitanya Caritamrita of Krsnadasa Kaviraja Goswami. California: Los Angeles. The Bhaktivedanta Book Trust. Pp  26-53).

No hay uno de sus seis libros, que no trajinen dedicados a Dios. Quizás, porque lo siente, en la transpiración del “guayabo”, del amor a Dios, en separación, como ha escrito en una publicación nuestra del movimiento en Conciencia de Krishna, que Jósbel conduce en su estado Vargas, en donde nació, en La Guayra, puerto y puerta, como la delimitara Alfredo Boulton en la eternidad de cocoteros y de brumas de Armando Reverón, en las sonrisas de algodón de las mujeres en blanco y negro de Margot Benacerraf:

Una voz inagotable: Srila Prabhupada, de ISKCON Caracas Nama-hatta Caraballeda, la publicación en donde Jósbel deja su fe y su guayabo, del amor de Dios, que armoniza sin duda, con el amor en separación de las gopis, al ser atraidas por la vibración de la flauta de Krishna en la luz de Luna de  otoño, cantado en las páginas del Srimad Bhagavatam, de Sri Vyasa Deva,   Canto 10, Capìtulo 29, Texto 35.

Estas dos posiciones en la escritura de Jósbel, Fe y Poética,  las dejo aquí, en esperanza,  como fragmentos del lienzo de mi agradecimiento y mi alegría, en este legado de la Poesía.

¡Gracias, Maracaibo!

Caraballeda, 20 de abril de 2015

Hernán Rubin
Comunicador y Educador, Productor de Cine y Televisión, Editor de www.iskcon.com.ve
0414-100-5873 correo: rubinhernan@hotmail.com

IMG_20150423_191512

Anuncios

Un pensamiento en ““De Jósbel, en poesía. ¿Cuál es, la palabra que aguarda?” por Hernán Rubín

  1. Gracias, Luis, Maracaibo: varón amable de la ciudad distante y tan cercana. Eres Venezuela. Vespucci y Carlos III Borbón te dejaron para nos, con el vos, divino que concedéis ameno.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s